
Quizás la mejor forma de tomar tequila no sea con limón y sal, sino contigo. Tenerte cerca altera, encanta. Sólo una tarde y media noche. Como mirar películas de Paul Newman, no me cansaría nunca. Visita fugaz, como una estrella de gira.
Piensas que la tierra que pisas empequeñece día a día, disminuye cada minuto. Piensas que el cambio climático avanza 35 veces más deprisa a tu alrededor que en otra parte del mundo. La costa empieza a desaparecer en la oscuridad y te subes a la torre más alta de la isla. Desde allí arriba giras sobre ti misma, observando alertada la inmensidad que se acerca, que te asalta. Incluso trepas por el pararayos con torpeza, hasta que no puedes más. Tus oídos entonan la canción.
Una intensa luz sobre ti. Te ciega y la confundes con la del túnel. Piensas en desprenderte del hierro, tirarte o caer. A modo de final miras el cielo aclamando algo en lo que no crees y te das cuenta. El final del helicóptero y sus faros que están a punto de llevarte lejos, muy lejos, para dejar atrás la tierra hundida, el lodo y sus larvas. Aturdida y despeinada, buscas el piloto en la cabina. Sin gafas pero, no consigues ver nada ni a nadie. Una frase es suficiente para darte cuenta de donde estás, quién te lleva y adonde vas:
- La tierra prometida nos espera, MelindraMía.
2 comentarios:
A veces lo soso resulta interesante no crees? que guapa la Tach! feia dies que no la veia, dónali un petó de part meva. SOpar soparet... que et sembla el dimarts a les 9.30? O dijous a les 9? Ale, dia y horas.. jeje
OK, dimarts a les 9.30.
Va be! quedem aixi
avui que fas a la tarda?!
un peto con glamrock
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